PREHISTORIA

La historia de la Cantabria Primitiva es muy rica, ya que en esta región se encuentra uno de los yacimientos artísticos más importantes de la Prehistoria: Altamira. Esta cueva, es considerada por los expertos la Capilla Sixtina de la Prehistoria.
Descubierta por un estudioso de origen cántabro, D. Marcelino Sanz de Sautuola, y su hija, María, a finales del siglo XIX, fue inmediatamente puesta en cuestión por antropólogos e historiadores de todo el mundo. D. Marcelino, fallecido antes de estos descubrimientos, defendió hasta su muerte la autenticidad de las pinturas de Altamira. Los grabados de animales son tan realistas que fue una de las razones por las cuales los antropólogos europeos dudaron de su autenticidad. Parece ser que los primeros moradores que dejaron testimonio de su presencia fueron de la época Magdaleniense. La cueva se puede visitar, aunque entrando en lista de espera de tres años. Aún así, merece la pena que el turista visite la zona, y se sumerja en el tipo de vida de los hombres de aquellos tiempos. Otra de las cuevas con cierta importancia de Cantabria es Puente Viesgo. La zona, en pleno Valle del Pas, es uno de los lugares más privilegiados de la Región, hasta el punto de que la propia selección española de fútbol, se concentraba en su célebre balneario. La Prehistoria de Cantabria es, por tanto, rica en yacimientos que permiten deducir  asentamientos humanos importantes en la zona norte de la región. Quién sabe, quizá los cántabros de la época romana desciendan de estos primitivos hombres. La orografía cavernosa de Cantabria propició, hace miles de años el asentamiento de grupos de hombres primitivos cuyo arte quedó expresado en las cuevas que habitaban y que aún hoy se conserva perfectamente.

 Probablemente en el Paleolítico Inferior solo estaba poblada la franja costera y los valles más bajos. Debían formar grupos nómadas que ocupaban algunas cuevas y chozas de ramas o pieles. Ya en el Paleolítico Medio (entre 100.000 y 35.000 años a.C.) se produjo un enfriamiento climático, lo que condujo al hombre a la ocupación masiva de cuevas. En el caso de Cantabria se ocuparon en la costa y valles bajos, estando nuestra región aislada por los glaciares. Con el cambio climático se extienden los bosques, desaparecen especies como el mamut y la línea de costa retrocede varios kilómetros hasta formar el litoral actual. 
Podemos concluir que Cantabria es una región excepcionalmente rica en toda clase de vestigios prehistóricos. Aún en la actualidad siguen apareciendo numerosas cuevas con restos del arte rupestre.